Nuestra historia

❤️ Nuestra historia
Hace más de veinte años, cuando Marta y Luis abrieron las puertas de su pequeña tienda, no tenían grandes ambiciones ni planes llenos de números. Tenían algo más fuerte:
el deseo sincero de crear un espacio donde las personas se sintieran en casa.
Empezaron con pocas piezas, una ilusión enorme y muchas ganas de trabajar. Marta elegía cada prenda como si fuera para alguien de su propia familia, tocando los tejidos con cuidado, imaginando cómo se verían en las personas que entrarían por esa puerta. Luis, siempre paciente y atento, se encargaba del orden, la atención y de hacer que cada cliente se fuese con una sonrisa, aunque no comprara nada.

Con los años, la tienda dejó de ser solo un negocio.
Se convirtió en un punto de encuentro, un pequeño refugio del barrio, un lugar donde la gente venía no solo a comprar ropa… sino a compartir un momento, una conversación, una historia.
Muchas clientas vieron a Marta y Luis en sus mejores y peores días; algunas entraban solo para saludar; otras se probaban vestidos mientras Luis les hacía reír; algunas madres que en su día compraron ropa para sí mismas, volvieron años después con sus hijas.
Sin darse cuenta, Marta y Luis se habían convertido en parte de la vida de cientos de familias.
Pero el tiempo pasa — incluso para los corazones más trabajadores.
Después de dos décadas de dedicación, días largos, anécdotas, risas y momentos inolvidables, Marta y Luis han decidido que es momento de dar un paso hacia una nueva etapa:
la jubilación que llevan tantos años posponiendo.
No fue una decisión fácil. La tienda ha sido su proyecto, su rutina, su orgullo y, en muchos sentidos, su hogar.
Pero sienten que ahora es el momento de descansar, de disfrutar de los paseos sin prisa, de pasar más tiempo con sus hijos, de tomar café sin mirar el reloj, y de vivir un capítulo más tranquilo.
Antes de cerrar definitivamente, quieren dar salida a cada prenda que aún queda en sus estanterías.
No son simples productos:
son piezas elegidas con cariño, con historia, con una intención, con el mismo amor que pusieron desde el primer día.
Cada compra que se haga ahora significa más que una venta:
es un apoyo, un gesto de cariño hacia este último capítulo de su tienda.
Es una manera de llevarse un pedacito de la historia de Marta y Luis a casa.
Gracias por formar parte de estos 20 años.
Gracias por cada visita, cada conversación, cada recomendación y cada sonrisa.
Ustedes han sido el alma de esta tienda.
Con mucho cariño,
Marta y Luis.